martes 7 de febrero de 2012

dice la eternidad...!

y, a veces, te vuelvo a querer tanto...
no sé por qué ni cómo!
pero, a veces, todavía dueles... demasiado!

tanto lo quería, que tardé en aprender a olvidarlo ; 19 días y 500 noches...

viernes 23 de diciembre de 2011

"cuestión de actitud"

Estaba pensando en lo mucho que me demoré en entender que lo único que necesitaba para estar "bien" era alejarme de lo que me hacía "mal".
Una muy buena amiga me dijo una vez que el bien y el mal eran estados extremos y que, entre ellos, siempre existían matices. Que muchas veces decíamos que estábamos mal , sólo porque nos sentíamos tristes. Pero la tristeza es un sentimiento pasajero, igual que sus motivos.Lo mismo con la pena, llega y se va de un momento a otro. Entonces, en realidad, no estábamos tan mal...

Todos tenían razón, era cuestión de actitud. Pero, definitivamente, hay que sacarse la cresta bien sacá pa poder aprender...! (:

domingo 14 de agosto de 2011

Nunca sé por dónde comenzar, quizás esa sea una señal que me indica que , simplemente, no hay que hacerlo...

domingo 24 de julio de 2011

no entender!

me han preguntado mil veces qué es ... nunca sé que contestar! Quizás sea mi sueño, quizás mis ganas de entrega. A lo mejor es simple porfía o lo especial de sus ojos.
Una y mil veces me he sentido así, ahogada, angustiada, con ganas de tanto tanto y , a la vez, con ganas de nada.
Las batallas pasan una tras otra y parece que la guerra no va a terminar nunca. Cuando me concentro en el batallón, no hay nada, nada ni nadie peleando por la causa, ni siquiera yo...
Me cuestiono, nos cuestiono y comprendo todo, pero no deja de doler...

lunes 18 de julio de 2011

por la recuperación de las sonrisas y la justicia social!

No importa cómo me llamo; simplemente soy una persona. Sí importa desde donde escribo -desde el cansancio, el hastío, la rabia-, y para quien lo hago: para otras personas.
Si las pudiera describir, diría que les hablo a aquellas con las que me topo a diario en la calle: las que tienen el ceño fruncido y la sonrisa extraviada.
Soy la imagen distorsionada que crearon esos que se enquistaron en el poder hace más de veinte años. Soy aquello que los medios de comunicación que trabajan en función de ese mismo poder construyeron maliciosamente: el que alega por todo, el que anda puro webeando en las marchas, el que se aprovecha de éstas para perder clases, el extremista, el desalmado, el pendejo culiao que mejor que se vaya para la casa, el infiltrado, el desadaptado, el antisistema, el encapuchado, el delincuente, el terrorista.
Pero en realidad soy aquello que no pueden ni quieren legitimar. La cosecha natural e inevitable de un sistema social y económico que ha demostrado su incompatibilidad y brutalidad frente al bienestar de las personas y el medio ambiente en el que éstas viven.
Como tú, también estudio, también trabajo. Y como tú tengo también el ceño fruncido y la sonrisa extraviada. Eso sí, te puedo asegurar que tú no tienes la culpa de ello, como tampoco yo por lo vuestro.
¿Cómo hicieron para hacernos creer lo contrario? ¿Cuándo fue que me convertiste en tu enemigo? ¿En qué momento se te cayeron los brazos? ¿Cuándo fue que giraste la mira hacia mí para atacarme e insultarme cuando pasé corriendo al lado tuyo buscando un lugar donde esconderme? ¿Qué sentiste cuándo te dejaste vencer por los que secuestraron tu alegría?...
Soy tu vecino, el que se sube a la micro contigo, el que compra en tu almacén, tu hermano, soy con el que compartiste la fogata para el terremoto, fui tu compañero de colegio, soy tu hijo, el que se sentó al lado tuyo en el bar, en el metro, en el cine, en el concierto, soy el que te contestó el teléfono, el que te sencilló el billete de cinco lucas, con el que bailaste, el que te regaló un cigarro, al que le preguntaste una dirección, con el que te chocaste de hombros en el paradero, soy el de la bicicleta, el del auto, el de la patineta, soy el que subió a Internet la información que bajaste, con el que te abrazaste para año nuevo, el que gritó gol en tu oído, al que le preguntaste la hora. Soy todo eso y muchas situaciones cotidianas más.
Pero –definitivamente- no soy el que te tiene jodido y con el ceño fruncido.
Por eso compartimos mucho más de lo que crees y te lo puedo probar. Ni tú ni yo saqueamos al Estado. Yo no te subí el costo del pasaje de la micro ni tú me lo triplicaste cuando quise viajar en Semana Santa. Yo no hice más cárceles para gente pobre ni tú construiste un resort para aquellos que mataron chilenos en dictadura. Ni tú le robaste al Estado cuando trabajaste en él ni yo me aseguré el futuro gracias a eso. Yo no fui un cura abusador de niños ni tú un obispo protector de ellos. Ni tú estás arrasando con la fauna marina ni yo con los bosques. Ni yo estoy libre de impuestos como empresario minero ni tú se los cargas a los chilenos. Ninguno de los dos se puso de acuerdo para subir los costos de los medicamentos. Ni tú sacaste a Bielsa de la Selección ni yo lucro con algún equipo de fútbol. Yo no congelé la vida de casi cincuenta conscriptos ni tú quemaste la de tantos y más reos. Yo no te prohíbo tomar la píldora del día después y tú no ocultas los abortos que se hacen en el barrio alto.
Nosotros no compramos acciones con información privilegiada. Ni tú le vendiste las riquezas naturales de tu país a empresarios extranjeros ni yo las compré para ganar dinero con su destrucción. Yo no te prohíbo caminar por donde tú quieras ni tú usas gases químicos para impedírmelo. Ni yo te cobro intereses usureros ni tú me persigues por no poder pagarlos. Yo no te encarcelé por ser árabe ni tú lo hiciste conmigo por ser anarquista. Ni yo te pido tu vuelto para después donarlo a mi nombre y disminuir mis impuestos ni tú me obligas a pagar un seguro cuando necesito crédito para comprar. Ni tú ni yo tenemos un medio de comunicación que le miente a la gente. Ni tú ni yo tenemos canales de televisión que estigmatizan a los más pobres, pero encubren a criminales de cuello y corbata. Ni yo te pago una miseria ni tú lucras con mi educación. Ni yo te prometo tiempos mejores en las elecciones ni tú ocupas tu cargo para favorecer a tus amigos. Yo no me enriquezco estando en el poder y tú no distribuyes injustamente los ingresos de todos. Yo no asesino por la espalda a mapuches y tú no acribillas a los trabajadores que protestan por mejores sueldos. Ni tu ambición ni la mía es tanta como para querer destruir la Patagonia.
Ellos, los que están en el gobierno, los que legislan para sus propios intereses, los dueños de los medios de comunicación. Los grupos económicos que instalan represas, talan árboles y extinguen peces. Los que dictan las reglas morales. Los que lucran con la educación. Los Piñera, los Lagos, los Luksic, los Hinzpeter, los Angelini, los Matte y tantos otros, están dispuestos a sacarte los ojos por el poder.
Ellos nos quieren divididos, y tienen el privilegio de contar con la complicidad de muchas personas comunes y corrientes con las que –increíblemente- abusan a diario. Ellos son como el escorpión que cruza el río en el lomo de la rana, pero una vez en tierra no puede evitar picarla mortalmente. Es su naturaleza. Sacúdete y libérate de ellos. Nosotros tenemos algo en común, nos reconocemos en la calle. ¡Veámonos ahí!

Atentamente,
Otra persona...

domingo 10 de enero de 2010

Bienvenido 2010...

Creo que el 2009 me dejó mucho, gracias a todo lo malo que sucedió, hoy me siento otra persona. Quizás la afirmación está trillada, pero es cierto.
Siento que aprendí: Aprendí a no esperar nada y así evitarme todo tipo de bajones y frustraciones, aprendí a que puedo decir que no o quizás, y mejor dicho, aprendí a decir que no. Aprendí, también, a que si me esfuerzo sólo un poco puedo conseguir todo (o casi todo) lo que me propongo. Aprendí que sigo siendo la misma de siempre pero con un montón incalculable de variaciones en mi vida. Aprendí que los recuerdos sólo son eso, que la vida sigue y yo sigo con ella...
Aprendí que todo , pero absolutamente todo,pasa por alguna razón. Que no soy tan vulnerable ni frágil como creí y que sí aprendo lecciones (unas más rápido que otras).
Dejé, mágicamente y de un momento a otro, de anhelar-me. Dejé de llorar y comencé a reir... por nada!
Siento que desde las 00.00 del primero de enero algo mágico pasó. nunca me había sentido así. Hice un pequeño gran análisis de todo lo que no me gusta de mi y del mundo y lo cambié, así, drásticamente.
Hay cosas que jamás podré cambiar, por ejemplo, mi desorden ante la vida, el no concebir una vida sin mil amigos, jarana, fiesta, risas... el que me cargue sentirme fuera de lugar o poco querida (eso quizás será mi eterna inseguridad) y el que me importen los sentimientos de hasta el ser más malo y asqueroso del planeta, aunque nadie piense en mí no puedo evitar pensar en el resto (de lo que no me siento para nada orgullosa, a veces sólo quiero ser una mujer fría y así evitarme penas y bajones).
Veo como la vida se me va y ni la siento... hoy pensaba en que ya van más de tres años desde que pasé a ser una "adulta" formalmente y me sigo sintiendo una niña. Pero las responsabilidades van pesando, sin quererlo uno comienza a hacer cosas que antes sólo hacían los papás, como tener cuentas de crédito, trabajar, comprarte tus cosas, tomarle el peso a los gastos, al maldito dinero...
Voy poco a poco edificando, definitivamente, mi pensamiento, mi personalidad, mi forma de ser, pensar y actuar y es ahí cuándo me doy cuenta de lo mucho que eh cambiado en la forma (porque la esencia sigue siendo la misma)
Me angustio de pensar que dentro de poco años voy a tener que abandonar mi casa para comenzar una vida propia. Muero de sólo pensar en que ya no veré a mis padres todos los días, en que ya nadie me dirá que actué mal o bien, nadie me besará la frente con un "hija, te amo" antes de dormir. Me eh caracterizado toda la vida por ser una mamona y regalona en exceso con cero independecia y no sé si esté lista aún para , por obligación, volverme una mujer independiente.
Como a todos, hay cosas que me faltan para ser completamente feliz (porque yo no creo que la felicidad sea una utopía, cmo muchos) pero, a pesar de ello, tengo muchísima feen que este año será excelente. Creo que crecí, de una u otra manera algo en mí cambió y esto me está gustando...